Sick

[...]
-Francisca, ¿cuándo te vas a morir?
Ella se incorporó asomando medio cuerpo sobre las rosas y le devolvió el saludo alegre:
-Nunca -dijo- , siempre hay algo que hacer.

[...]

Recordé Francisca y la Muerte porque todo parece indicar que una vez más me enfermaré y al igual que ella, tengo muchas cosas que hacer, así que no puedo darme ese lujo...

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